En 1997, mientras éramos estudiantes de turismo, cinco personas decidimos apostar por nuestra tierra y su historia. Con pocos recursos pero mucha convicción, comenzamos un camino con una idea clara: impulsar el desarrollo turístico de La Carolina, San Luis, y compartir su riqueza. Lo que nació como un proyecto entre amigos hoy es una trayectoria de casi 30 años, marcada por el esfuerzo, la formación y la pasión por cada rincón que mostramos. Desde nuestros inicios, trabajamos en espacios únicos como los antiguos socavones de la mina de oro, integrando historia, conocimiento y experiencia. Hoy seguimos creando propuestas auténticas para quienes buscan algo más que un destino: vivir, sentir y conectar. Huellas es eso: experiencias que dejan huella.